Es el gasto que más cambia según el cilindraje. Una 110 o 125 con inyección recorre bastante más por galón que una 200 o una 300, así que en trayectos diarios largos la diferencia mensual se nota mucho.
Consejo: Si haces más de 30 km al día, prioriza modelos de 110 a 125 cc con inyección (FI).
Las revisiones se hacen por kilometraje (normalmente cada 3.000 a 4.000 km según el manual del modelo) e incluyen aceite, filtro, ajuste de cadena y frenos. Hacerlas en la red autorizada es lo que mantiene la garantía vigente.
Consejo: Aparta el costo de la revisión como un gasto fijo, no como un imprevisto.
Son piezas de desgaste. El hueco y el trancón de Bogotá acortan la vida de la llanta trasera y de las pastillas; la cadena pide lubricación frecuente si te coge lluvia.
Consejo: Revisa presión de llantas cada semana: mal infladas se gastan y consumen más.
El SOAT es obligatorio y su valor depende del cilindraje y del modelo. La revisión tecnomecánica aplica a partir del segundo año de la moto nueva y se renueva cada año.
Consejo: Programa las dos fechas en el celular: la multa por vencerse cuesta más que el trámite.
En Bogotá el parqueadero mensual varía muchísimo por zona. Sumarle un buen candado o una alarma es más barato que un siniestro.
Consejo: Si vives en zona sin parqueadero cubierto, súmalo al presupuesto antes de comprar.